Audioguia monumento grande

Español

Hola querido visitante!

 

Somos la comisión de la Falla Raval. Queremos que disfrute al máximo del monumento fallero que hemos hecho este año. Por eso, hemos creado esta audioguía en diferentes idiomas, para que no se pierda ningún detalle. También queremos ayudarle a entender el complicado concepto de las FALLAS. Las fallas son las fiestas tradicionales valencianas. Pero también utilizamos el mismo nombre para referirnos a los monumentos artísticos de madera, cartón y corcho que adornan nuestras calles. Además, las FALLAS son un concepto que lleva otros muchos adheridos: Arte, Pasión, Tradición, Gastronomía, Música, Fiesta, Pólvora, Luz, Color y Espiritualidad.

 

Dicho esto, vamos en primer lugar a realizarle un recorrido por el monumento que hemos levantado este ejercicio y, después, si quiere seguir escuchando, le explicaremos el origen de las fallas, curiosidades y mucho más sobre estas fiestas declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

 

El monumento que presentamos este año tiene como lema “De Cullera al Cielo. El arte del turismo” con el que queremos mostrar las fortalezas y las debilidades que tenemos como ciudad turística. El aviador situado sobre el faro de Cullera representa al cullerense Juan Olivert Serra, quien hace ciento quince años fue el primer español en realizar un vuelo a motor. Este legendario ciudadano ha viajado al futuro y se ha encontrado su ciudad natal muy cambiada. Pero el director de uno de los hoteles le acompañará a descubrir la ciudad turística en la que se ha convertido Cullera. Durante el recorrido encontraremos mucha crítica sobre la poca capacidad hotelera que tenemos, sobre el mal comportamiento de los festivales y sobre el turista tan envejecido que tenemos. Por ejemplo, muy curioso es ver que cada año a los abuelos pelear a primera hora de la mañana por poner la sombrilla en la orilla del mar, pero después no gastan en hostelería y comercio. Se critica así que entre abuelos y niños el turismo de Cullera no es de calidad.

También encontramos a la izquierda un pescador y a la derecha una barca con tres señoras, siendo Cullera una población con río y mar, muchas posibilidades al turista podemos dar. Por la parte trasera más ancianos tendremos y la Torre del Marenyet para un poco de historia poder contar. Los piratas asediaron y desolaron la ciudad de Cullera con diversos ataques y por esa razón se construyó esta torre vigía. Hoy es un museo pero nunca está abierto para el visitante y esto también hay que criticarlo. Pero a pesar de todos los inconvenientes que en el turismo de Cullera podemos observar, esta es la ciudad más maravillosa del mundo y por eso, de Cullera al cielo.

 

Ahora, si tiene tiempo puede seguir escuchando curiosidades acerca de las Fallas

 

La fiesta de las Fallas, tienen como alma el fuego. Todas las fiestas que tienen el fuego como protagonista se pueden relacionar con los rituales solares. Desde tiempos inmemorables, en muchos lugares de Europa, Asia y África se celebran las llegadas de los equinoccios y solsticios (la entrada de las estaciones del año) encendiendo hogueras. Estas manifestaciones en algunos casos han sido heredadas de pueblos antiguos y vinculadas a ceremonias solares y rituales de purificación, y algunas de ellas han llegado a nuestros días. La Iglesia Católica, ante la imposibilidad de suprimir estas populares tradiciones en muchos lugares de España, decidió́ absorberlas y dedicarlas a los santos; de esta manera, las hogueras del solsticio de verano se relacionaron con San Juan y las del equinoccio de primavera a San José́. Por ello, algunos historiadores piensan que las Fallas son en realidad una costumbre muy antigua de Valencia, que se inició como fuegos de primavera y evolucionó hasta los monumentos satíricos que hoy en día conocemos. 

 

Una de las explicaciones del origen de las fallas se vincula con San José́ y el gremio de la carpintería. Las vísperas del día de su patrón, San José́, los carpinteros aprovechaban para hacer limpieza en el taller y sacaban a la calle los restos inservibles de madera, que se amontonaban de forma artística. El resto de vecinos sacaba también trastos inservibles con los que adornaban la madera que sacaban los carpinteros. 

 

A partir de esta tradición, los valencianos han ido a lo largo de los años haciendo cada vez monumentos más bonitos y elaborados. Esta costumbre se va extendiendo y coge un carácter satírico y burlesco en el que se exponen de forma simbólica y caricaturizada a personajes públicos y situaciones destacadas del año anterior; representando diferentes escenas que se iban elaborando como parte de la falla. A partir de esto ha salido en valencia, una profesión que es única en el mundo, la de artista fallero. Es entonces cuando la elaboración de la falla se profesionaliza y se lleva a niveles artísticos extremos porque el “artista fallero”, es ya un genio más, que modela figuras con una base de madera, corcho y poliéster y es capaz de realizar obras de arte que combinan arquitectura, escultura, pintura e ingenio. Sobre todo ingenio, ya que cada año, los más de 2.000 monumentos falleros que se hacen en toda la región valenciana, son auténticos, diferentes y únicos. Las fallas oscilan entre los 5 y los 30 metros de altura (llegando algunas a superar los 40) y están repletas de escenas y muñecos “ninots”. 

 

Lo curioso de estas fiestas no solo es que los valencianos montan grandísimas obras de arte en la calle, cortando las calles como si el mundo se parase, para después de unos pocos días prenderles fuego como signo de dejar atrás todo lo del año anterior, para dar la bienvenida a la primavera y a lo que nos deparé el resto del año; sino que durante la semana fallera, Valencia y sus ciudades, como Cullera, lucen de forma extraordinaria. 

 

Característica especial de Fallas es poder ver por las calles los impresionantes vestidos de fallera que lucen las orgullosas valencianas. Unos vestidos preciosos y que se sitúan como el traje regional más caro del mundo debido a las telas con las que está fabricado: seda cosida artesanalmente con hilo de oro y plata. El complemento más llamativo de esta indumentaria es el moño con peineta que da más belleza, si cabe, a la valenciana. 

Este traje típico nació́ en el siglo XVI como indumentaria de las humildes labradoras que copiaban elementos de la Corte. Todas las piezas se fusionan en un vestido repleto de detalles y colorido que hace destacar a la mujer valenciana y se convierte en uno de los trajes típicos más llamativos y bonitos del mundo. 

 

Las fallas no se pueden entender sin la pólvora. El valenciano es un fanático de la pólvora. De hecho, en la semana fallera, es muy habitual que al amanecer, los falleros salgan a tirar cohetes de fuerte ruido y de manera muy intensiva por su barrio, con la intención de despertar a todas las falleras para que se levanten y se pongan sus trajes tradicionales y así́ comenzar la jornada festiva. 

En fallas, los espectáculos pirotécnicos de fuegos artificiales son constantes, pero hay uno que es el más típico valenciano: la Mascletà. 

La Mascletà es un espectáculo pirotécnico diurno esencialmente sonoro, llegando a superar los 120 decibelios. Cuenta con el “masclet” o trueno de mecha como elemento esencial. También pueden intercalarse efectos aéreos. Lo fundamental consiste en lograr un ritmo y potencia crecientes, para acabar en una apoteosis terrestre seguida de otra en el aire. 

 

El mundo fallero es mucho más amplio de lo que hoy te podemos contar. Cada comisión fallera se reúne en locales sociales “el casal” durante todo el año en el que además de organizar todo lo necesario para el buen funcionamiento de la falla, lo utilizan como sede del barrio para divertirse, quedar para cenar una vez a la semana, participar en juegos de cartas, hacer fiestas y asambleas. Se hacen visitas al taller del artista fallero para ver como va la elaboración de la falla, participan en actos religiosos y espirituales, organizan fiestas en las que la música y la pólvora son las reinas y todo este círculo se cierra en la semana fallera, una semana frenética con mucha pasión y sentimiento que termina con la Quema de la falla. 

 

El último paso, y el verdadero sentido y finalidad de la falla, es su quema. La falla debe arder la noche del 19 de Marzo. En diversos puntos se le horadan agujeros que actúan de chimenea, se le introducen trapos empapados en gasolina y se les prende fuego. El resto es cosa de las llamas. La quema supone el punto de inflexión entre creación y destrucción. Muchos piensan que los valencianos somos unos locos ya que somos capaces de quemar cada año miles de obras de arte que además cuestan muchísimo dinero, pero para los valencianos, quemar las fallas simboliza terminar con todo lo anterior y dar la bienvenida a la Primavera con las novedades que ello implica para el resto del año. Es un ritual muy arraigado a la tradición valenciana. 

 

Esperamos de corazón que nuestros monumentos falleros le hayan gustado y que de alguna forma le hayamos podido enseñar un poco de la esencia que envuelve esta gran fiesta. No deje nunca de visitarnos, porque las fallas son efímeras, y cada año sorprendemos un poco más.